Parto de una gata callejera

Pues si, hoy en GatitosyGatos os traemos este precioso post  el parto de una gata callejera, en el que os contaremos nuestras experiencias con dos partos diferentes. Ambos partos fueron de dos gatas que estaban en la calle a punto de parir y decidimos darles una casa calentita donde poder tener a sus bebés.

  1. Primeros pasos. Llegada a casa
  2. ¡Está a puntito! Momentos previos al parto
  3. Momento mágico: El parto de una gata callejera ¡Los bebés ya están aquí!
  4. Después del parto: cuidados
  5. ¡Final feliz, adoptados!

Tanto el caso de Dulce como Carol fueron especiales para nosotros, a través de Facebook vimos como difundían a unas mamis a punto de parir en la calle con los riesgos que ello conlleva ( frío, personas, perros, falta de comida…) Así que decidimos acogerles en nuestra casa y así poder ayudar al parto de una gata callejera, tanto a la madre como a los peques que nacieran.

1. Primeros pasos. Llegada a casa

Trajimos a las mamis a casa y las acogimos en una habitación disponible de la casa, pusimos agua y comida, camitas para dormir, rascadores y sitios donde sentirse seguras.

Los primeros momentos con Dulce fueron muy buenos; venía a pedirnos caricias y atención y pese a tener esa barrigota que parecía que iba a explotar, conseguía subirse a la cama o a los muebles de la habitación, pero había que mantener cierta distancia de vez en cuando, ya que podia intentar morderte si algo a ella no le cuadraba (el instinto de madre callejera protectora)

Parto de una gata callejera a punto de dar a luz Dulce

Con Carol desde el minuto 1 no hubo este “tipo de problema” ya que se veía que era una gata casera 100% sociable y nos veía como compañeros, como testigos privilegiados de lo que se venía y nosotros encantados de poder asistir a este momento único junto a ella

2 – ¡Está a puntito! Momentos previos al parto

Los momentos previos al parto de una gata callejera con Dulce fueron llevados como los de otro día… Nos acostamos esa noche con todo “bajo control” y que Dulce no nos transmitió ninguna señal de que algo se acercaba y fue en el momento antes de levantarnos cuando supimos que estaba lista para empezar la acción

En el parto de una gata callejera con Carol por lo contrario, la noche del parto se puso nerviosa y estaba agitada, llamándonos constantemente (quizás por que era primeriza) Y en el momento que te ibas de la habitación, lloraba y reclamaba que estuvieras ahí, junto a élla, mientras Carol buscaba un sitio acogedor donde dar a luz, probando la camita, una caja de cartón con mantas o incluso, ¡El cajón grande de un armario de IKEA! Y decidimos quedarnos con ella sabiendo lo que se avecinaba

Parto de una gata callejera Carol apunto de dar a luz en Gatitosygatos
Carol a puntito de dar a luz

3 – Momento mágico:  El parto de una gata callejera ¡Los bebés ya están aquí!

¿Qué es eso que asoma? ¡Vamos, empuja! Esas son las palabras que seguramente digas veas parir a una gata… Los bebés van saliendo uno a uno envueltos en su bolsa y la madre es la que se encarga de todo. Primero rompe la bolsa cuidadosamente, para después lamerles y que los bebés reaccionen, se muevan y lloren buscando a la madre. Por último, la mamá se come la placenta para ganar energías (alguna gente la quita argumentando que no es beneficiosa para la madre comerla)

Una vez han salido todos los bebés , la madre se encarga de dejarles bien sequitos limpiando todo resto que hayan dejado ¡Y por fin! se tumba a descansar extasiada mientras que los bebés encuentran los pezones de su madre para empezar a comer.

¿¡Que decir de este gran momento!? Pues que es una experiencia única y que recomendamos totalmente como casa de acogida ya que permites refugiar a una gata y a sus bebés en un entorno favorable para las crías, sin peligro, sin calor o frío extremo y con comida y agua siempre que lo desee la madre.

4. Después del parto: Cuidados

Después del parto, no necesitas realiza ninguna acción concreta, como comentábamos, la madre es quien se encarga de romper el la bolsa, el cordón amamantarlos y por último estimularlos para que hagan pis y caca ¿Increíble verdad? La naturaleza es muy sabia y lo único que puedes hacer es sentarte y disfrutar de los peques.

Parto de una gata callejera con sus pequeños tomando leche

Consejo: no conviene tocar a los bebés hasta que tengan unas semanas de vida ya que pueden sufrir rechazo de la madre al detectar un olor diferente al suyo.

5. ¡Final feliz! Adoptados.

Después de disfrutar y mes y medio de los peques con sus juegos, correteos y ternuras, llega el momento de buscarles una casa definitiva donde puedan recibir todo el amor de un hogar, el resto de su vida.

Os dejamos unas cuantas fotos de nuestra experiencia que recomendamos totalmente, no sin antes dar las gracias a la asociación ADAAC, por ayudarnos en todo lo que han podido, buscando adoptantes y permitiendo que todo saliera perfecto. También a todos los adoptantes que ahora mismo tienen a estas cositas tan bonitas (incluyendo a las madres) y también a todas las personas que se encargan de difundir los mensajes y hacer que lleguen a las personas que están dispuestas a adoptar a un peludito.

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Gatitos y Gatos

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